Bale

Además de todo lo que comentáis, y ya lo habéis dejado caer, está el hecho de que Bale parecía un elemento que solucionaba, de por sí, de manera total, todos los problemas del Madrid a nivel de profundidad, despliegue, presencia, determinación. Y efectivamente, no sólo las lesiones le han alejado de ello, sino su peculiar temperamento.

Y es que si Bale jugara actualmente en otro equipo, nos sonaría idílico para renovar el ataque y sistema blanco.
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Aún así acierta mucho De la Peña en señalarle como posible hombre importante hoy. Seguramente sea parte del once inicial y siempre en el Camp Nou su figura tiene un encaje fácil y positivo.
Ya hemos hablado mucho de Bale por aquí, y es obvio que el Bale que muchos esperábamos, y que por tramos estuvo en el Madrid, no va a poder ser en el Madrid, y no sabemos si en otro club, que espero que así sea por su bien y el del fútbol.

El otro día vi una reposición de la Final de la Décima, y la mera intimidación que mostraba Bale en medios y defensas colchoneros les hacía ya retroceder metros sin pensar nada más ver cuando agarraba el balón. La jugada en la que se adentra por el centro y finalmente su tiro forzado raso sale por fuera es clarificador de la intimidación que mostraba Bale ese año, así como en 2016, donde tuvo una primavera de mejor jugador del mundo en ese período.
Camisetas y equipaciones de la La Ligue 1 francesa: Paris Saint Germain, AS Mónaco, Marseille.
La cuestión, es que entre su personalidad, su físico frágil y su competencia, creo que ha ido alejando lo que el quería al llegar aquí, que era luchar por quedarse con el mando a medio plazo del equipo de Cristiano Ronaldo, aún siguiendo estando Cristiano a su lado. Vamos que se le ficho y el vino, o eso creo, para jugar en el equipo de Cristiano pero para llegar a ser el equipo de Bale con Cristiano a su lado, lo cual, obviamente no se ha producido.
Lo que ha provocado en Bale es que el galés se encuentra sin espacio en el 4-3-1-2, donde no es un buen complemento para Cristiano Ronaldo como segundo punta, no logró provocar el regreso al 4-3-3 que por momentos pareció tan necesario, y en el 4-4-2 Lucas y Asensio parten por delante por méritos propios. Bale ha quedado en este momento como alternativa para este último dibujo con un rol tan básico como el de extremo zurdo para correr y centrar, y la gran pregunta es si ha sido un tema de no ser capaz de asumir unas responsabilidades que sí tiene en la selección con la presencia de Cristiano o si sólo la táctica ha pesado en su pérdida de protagonismo. El clásico y la final de Kiev, aún con un papel secundario, pueden ser un todo o nada para el galés en Madrid.
Sin embargo y salvo aportaciones puntuales del galés, la variante ganadora ha sido un 4-4-2 en el que Lucas Vázquez y Asensio ocupan ambas bandas.